El costo de la energía eléctrica que pagan las grandes industrias argentinas alcanzó en junio un récord histórico, al ubicarse en USD 189 por MWh, según un informe de Estudios Energéticos elaborado sobre la base de datos de Cammesa. Se trata del valor mensual más elevado de toda la serie estadística iniciada en 1996.
El estudio sostiene que el fuerte incremento responde a la desregulación del mercado energético y al traslado de mayores costos de generación hacia los grandes usuarios industriales, quienes adquieren energía sin subsidios y absorben de manera directa las variaciones del sistema.
De acuerdo con el análisis, uno de los principales factores fue el encarecimiento del Gas Natural Licuado (GNL) importado durante el invierno, en un contexto marcado por el aumento de los precios internacionales y limitaciones en la infraestructura de transporte de gas, como la demora en obras del Gasoducto Norte.
El informe también señala que, pese al crecimiento de la producción de gas en Vaca Muerta, numerosas industrias debieron afrontar costos significativamente más altos para sostener su actividad. En ese escenario, más de 500 empresas habrían reducido o paralizado líneas de producción durante los períodos de mayor demanda energética para evitar afrontar los elevados costos.
Representantes del sector industrial advirtieron que el incremento de las tarifas eléctricas afecta la competitividad de la producción nacional y reclamaron mayor previsibilidad en las políticas energéticas, al considerar que el costo de la energía se convirtió en uno de los principales desafíos para la actividad manufacturera.