En el marco del conversatorio ?Energía, clima y gestión del territorio: perspectivas desde la Ingeniería?, autoridades de REFSA participaron de una jornada de análisis y exposición técnica sobre el desarrollo energético y el impacto de las tarifas en la sociedad.
Durante la actividad, el ingeniero Víctor Hugo Matwiejuk, subgerente de Servicio Eléctrico de REFSA, tuvo a su cargo una presentación destinada a explicar, de manera accesible, cómo se determina el costo de la energía eléctrica y cuáles fueron las principales modificaciones registradas en los últimos años.
El especialista inició su exposición con una descripción de la distribuidora provincial y señaló que REFSA cuenta actualmente con alrededor de 210 mil clientes en toda la provincia, de los cuales aproximadamente el 48% se encuentra en la ciudad capital y el resto distribuido en el interior.
En ese sentido, explicó que Formosa representa una distribuidora de escala relativamente pequeña dentro del sistema eléctrico nacional y que su participación alcanza aproximadamente el 1% del consumo eléctrico del país.
CÓMO FUNCIONA EL SISTEMA ELÉCTRICO
Uno de los primeros puntos abordados fue la estructura del mercado eléctrico argentino. Matwiejuk explicó que existen tres actores fundamentales: los generadores, los transportistas y los distribuidores.
Los generadores producen la energía eléctrica; los transportistas se encargan de trasladarla a través de las redes de alta tensión y los distribuidores, como REFSA, reciben esa energía para luego distribuirla entre los distintos usuarios residenciales, comerciales e industriales.
A partir de esta estructura, el ingeniero remarcó que el sistema eléctrico nacional es regulado, por lo que las principales variables que determinan los costos y las condiciones de abastecimiento son establecidas mediante disposiciones y resoluciones de la Secretaría de Energía de la Nación.
?Ninguna distribuidora, en forma unipersonal, arma su cuadro tarifario y cobra lo que quiere?, explicó durante su exposición, al remarcar que las empresas distribuidoras deben aplicar los valores y criterios establecidos dentro del marco regulatorio vigente.
EL FUERTE INCREMENTO DEL COSTO DE ABASTECIMIENTO
Uno de los principales ejes de la presentación fue la evolución del costo que debe afrontar REFSA para adquirir la energía eléctrica y acceder al sistema de transporte.
Para graficar la situación, Matwiejuk presentó una comparación entre las facturas correspondientes a diciembre de 2023 y diciembre de 2025.
En diciembre de 2023, REFSA abonó a CAMMESA alrededor de $2.195 millones por los distintos conceptos vinculados con el abastecimiento eléctrico. Dos años después, para el mismo período de consumo, la factura ascendió a aproximadamente $15.193 millones.
De acuerdo con los datos expuestos, esto significó un incremento nominal cercano al 600% en el monto total de la factura.
El ingeniero también detalló la evolución de los distintos componentes. Uno de ellos fue la potencia: mientras en 2023 REFSA adquiría el megavatio a unos $80.000, en diciembre de 2025 el valor se ubicaba cerca de los $8 millones.
En términos porcentuales, la presentación señaló que durante ese período el precio de la potencia registró una variación del 9.906%.
En tanto, el costo de la energía tuvo un incremento aproximado del 300%, mientras que los cargos asociados al transporte registraron una variación del 5.572%.
Estos aumentos, según explicó Matwiejuk, repercuten directamente sobre el costo de abastecimiento de las distribuidoras y forman parte de los componentes que posteriormente deben ser contemplados dentro del esquema tarifario.
LOS CAMBIOS EN LOS SUBSIDIOS NACIONALES
Otro de los aspectos centrales de la exposición fue la evolución de los subsidios a la energía eléctrica.
Matwiejuk repasó el esquema vigente durante 2023, cuando los usuarios residenciales estaban divididos en tres categorías: Nivel 1, Nivel 2 y Nivel 3, de acuerdo con sus ingresos y determinados parámetros vinculados con la canasta básica.
En aquel esquema, los usuarios de mayores ingresos, correspondientes al Nivel 1, abonaban la tarifa plena. Los usuarios de menores ingresos, agrupados en el Nivel 2, contaban con un mayor nivel de subsidio, mientras que los usuarios de ingresos medios, correspondientes al Nivel 3, tenían un límite de consumo subsidiado.
Posteriormente, el esquema comenzó a modificarse con la reducción de los topes de consumo alcanzados por los subsidios.
Según la explicación brindada durante el conversatorio, los usuarios de menores ingresos pasaron de contar con un esquema de subsidio más amplio a tener límites específicos de consumo, mientras que los excedentes debían abonarse a valores correspondientes a la tarifa plena.
UN NUEVO ESQUEMA Y EL CASO PARTICULAR DE FORMOSA
El ingeniero también se refirió al cambio implementado durante 2026, cuando se modificó nuevamente el sistema de segmentación y se estableció un esquema de subsidios focalizados.
En este nuevo modelo, los usuarios quedaron diferenciados entre quienes cuentan con subsidio y quienes deben afrontar la tarifa plena, con diferentes topes de consumo.
Matwiejuk puso especial énfasis en la situación de Formosa debido a sus condiciones climáticas y las elevadas temperaturas durante buena parte del año.
La provincia fue incluida dentro de la categoría bioclimática de ?zona muy cálida?, lo que derivó en una diferenciación de los límites de consumo subsidiado según los meses del año.
De acuerdo con lo explicado, los topes para Formosa son de 550 kWh durante enero, febrero y diciembre; 300 kWh durante mayo, junio, julio y agosto; y 150 kWh durante marzo, abril, septiembre, octubre y noviembre.
Esta diferenciación contempla la estacionalidad del consumo eléctrico y el impacto que tienen las altas temperaturas sobre la demanda energética de los hogares.
Matwiejuk recordó que desde el ámbito provincial se habían realizado planteos para que el esquema nacional contemplara las particularidades climáticas del Norte Grande, teniendo en cuenta que el consumo residencial aumenta considerablemente durante los meses de temperaturas elevadas.
EL ROL DE LA PROVINCIA PARA MORIGERAR EL IMPACTO
Frente a la reducción de los subsidios nacionales, durante la exposición también se destacó el papel de la provincia de Formosa mediante sus propias políticas de asistencia tarifaria.
En ese sentido, Matwiejuk recordó que desde 2019 la provincia cuenta con un esquema destinado a amortiguar el impacto de los costos energéticos sobre los usuarios de menores ingresos.
El objetivo de esta política es reducir el impacto que tienen sobre las familias formoseñas los cambios registrados en el esquema nacional y el incremento de los costos de abastecimiento.
FORMOSA Y SU POSICIÓN EN LA COMPARACIÓN DE TARIFAS
Otro de los datos destacados durante la presentación estuvo relacionado con las comparaciones de tarifas entre las distintas provincias.
Matwiejuk citó un estudio comparativo sobre usuarios residenciales con subsidios y tomó como referencia un consumo de 265 kWh mensuales.
Según los datos presentados, un usuario con ese nivel de consumo abonaba en Formosa aproximadamente $25.321, mientras que el promedio nacional alcanzaba los $56.044.
En la comparación regional presentada durante la jornada, Formosa se ubicó por debajo de los valores registrados en otras provincias del Nordeste, como Misiones, Chaco y Corrientes.
El expositor explicó además que una parte del costo de abastecimiento es determinada a nivel nacional y resulta común para las distribuidoras, mientras que otro componente corresponde al valor agregado de distribución, destinado a cubrir los costos propios de la prestación del servicio.
UNA TARIFA QUE CONTEMPLA LOS COSTOS DE LA DISTRIBUIDORA
Matwiejuk también explicó cómo se actualizan los componentes propios de la tarifa de REFSA.
En este punto, indicó que, dentro del contrato de concesión, las variables consideradas para actualizar el valor agregado de distribución están vinculadas principalmente con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y el tipo de cambio.
De esta manera, diferenció los costos propios de la distribuidora de aquellos valores que son determinados por el sistema eléctrico nacional.
También señaló que, a diferencia de otros distritos donde pueden incorporarse distintos cargos provinciales, en el caso de los usuarios residenciales de Formosa el principal impuesto incluido en la factura es el IVA, con una alícuota del 21%, mientras que para los usuarios comerciales es del 27%.
?DE CADA 100 PESOS, 26 QUEDAN EN LA DISTRIBUIDORA?
Como cierre de su presentación, el ingeniero Víctor Hugo Matwiejuk puso el foco en la composición final de la factura eléctrica y explicó que aproximadamente $26 de cada $100 abonados por los usuarios quedan en la distribuidora.
El resto corresponde fundamentalmente al costo de adquisición de la energía y a los impuestos.
La exposición permitió brindar una explicación técnica sobre los distintos componentes que intervienen en la tarifa eléctrica y contextualizar el impacto que tuvieron en los últimos años tanto el aumento del costo de abastecimiento como la modificación de los subsidios nacionales.
De esta manera, el conversatorio permitió abordar el desarrollo energético, las particularidades climáticas de Formosa y la gestión del territorio, poniendo en discusión los desafíos que enfrenta el sistema eléctrico y la necesidad de contemplar las características específicas de las provincias del Norte Grande al momento de definir las políticas energéticas.