Formosa continúa registrando una de las facturas de energía eléctrica más bajas de la Argentina para los hogares que reciben subsidios, aun en un escenario marcado por los incrementos tarifarios definidos a nivel nacional.
De acuerdo con los datos difundidos a partir del Reporte del Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA-CONICET (IIEP-UBA-CONICET), para un consumo residencial de referencia de 265 kWh mensuales, la factura promedio nacional para usuarios subsidiados alcanza en septiembre de 2026 los $62.815.
En Formosa, en cambio, el mismo nivel de consumo representa una factura de aproximadamente $30.074. Esto implica una diferencia de $32.741 mensuales respecto del promedio nacional y significa que el usuario formoseño abona alrededor de un 52% menos que la media del país.
El dato se inscribe además en una tendencia observada durante 2026. En julio, el relevamiento había ubicado a Formosa con una factura de $25.321 frente a un promedio nacional de $58.009.
La comparación también muestra diferencias importantes dentro del Nordeste. En junio, Formosa registraba una factura subsidiada de $25.321, mientras que Chaco y Corrientes alcanzaban los $57.554 y Misiones $46.140 para el mismo consumo de referencia.
EL ESFUERZO FORMOSEÑO
Una de las razones señaladas para explicar el nivel de la tarifa en Formosa es la aplicación del subsidio provincial denominado ?Esfuerzo Formoseño?, que alcanza aproximadamente al 90% de los usuarios de las categorías de ingresos bajos y medios registrados.
El mecanismo provincial subsidia el Valor Agregado de Distribución (VAD), uno de los componentes de la factura cuyo valor se determina dentro de la jurisdicción. De esta manera, la asistencia provincial permite reducir el impacto que tienen sobre los hogares los aumentos de los costos de abastecimiento y las modificaciones del esquema nacional de subsidios.
La incidencia del VAD resulta significativa dentro de la factura de los usuarios de menores ingresos. Por eso, la intervención sobre ese componente tiene un impacto directo sobre el monto final que deben afrontar las familias.
A esto se suma otra particularidad del esquema formoseño: la provincia no incorpora tasas ni cargos provinciales o municipales adicionales dentro de la factura eléctrica, según la comparación difundida a partir de los datos del IIEP-UBA-CONICET.
UNA BRECHA QUE SE MANTIENE
La evolución de los valores permite observar que la diferencia entre Formosa y el promedio nacional se mantiene pese a las actualizaciones tarifarias.
En junio, la factura formoseña para el consumo de referencia era de $25.321 frente a $56.044 de promedio nacional. En septiembre, Formosa pasó a $30.074, mientras que la media nacional llegó a $62.815.
Así, aunque el monto abonado por los usuarios formoseños también se incrementó durante el año, continúa significativamente por debajo del promedio nacional para el mismo nivel de consumo.
El seguimiento del IIEP-UBA-CONICET permite observar la evolución de las tarifas residenciales y de los subsidios en las distintas jurisdicciones, en un contexto de cambios en los costos de abastecimiento y en el esquema nacional de subsidios energéticos.
Para un hogar subsidiado que consume 265 kWh mensuales, la diferencia entre Formosa y el promedio nacional alcanza actualmente los $32.741 por mes. El dato permite dimensionar el efecto que tienen sobre la factura final las políticas provinciales aplicadas sobre los componentes que dependen de la jurisdicción.